La alimentación se complementa con piensos naturales como maíz, habas y cebada en establos para conseguir el engrasamiento e infiltración adecuados. Se sacrifican con una media de edad de entre 8 y 12 años y un peso entre 550 y 650 Kg. La carne de buey es rica en proteínas, hierro y ácidos poliinsaturados (saludables para el corazón). Esta carne se caracteriza por su color rojo muy vivo y por su intenso sabor.